BOLIVIA y PERÚ 2016: Capítulo 03 (Días del 05 al 07)

La excursión al salar:



Muy temprano, no recuerdo la hora exacta, pero me levante muy temprano. En el desayuno me encontré con Mike (de Australia), mi otro compañero de cuarto con una cara terrible de haber sufrido las inclemencias del ronquido coreano. "No dormiste nada, ¿no?"... "No pegue un ojo". Esa fue toda nuestra conversación.
Desayune algo rápido y cruce la calle hasta la agencia de turismo en donde había contratado la excursión.

Luego de unos minutos emprendimos viaje, pasamos a buscar a una pareja de colombianos y un brasilero que no hablaba una sola palabra de Ingles ni de español. Pobre tipo no sé si habrá entendido algo en todo el día.

La primera parada fue uno de los hoteles de sal (no hay uno, hay muchos) en donde recogimos a los últimos compañeros de viaje, una pareja de Cochabamba.
La siguiente parada fue el pintoresco cementerio de trenes a la entrada del salar. Básicamente es un chatarrerío de trenes, pero por más simple que suene, en ese paisaje es muy interesante y, sobre todo, especial para sacar fotos subidos a los cadáveres de locomotoras.



El cementerio de trenes

Pequeño vídeo 360 del cementerio

Luego hicimos una parada en la feria indígena de Colchani en donde se pueden comprar artesanías y otra parada en los ojos de salar, unos posos en donde brota agua del piso y donde se empieza a apreciar la inmensidad del desierto de sal.


El mercado de Colchani

Los ojos del salar

En este punto comenzó el viaje por el salar, la situación tragicómica fue que nuestro chofer se venía durmiendo y en determinados momentos perdía la rectitud del camino, de a poco nos íbamos turnando para darle charla y que se mantenga atento.

La siguiente parada fue el "primer hotel de sal" en donde se ve el marketing ganado por el Dakar donde tuve la mala suerte que en un lugar en donde están las banderas de los países, la argentina estaba junto con la de China, el problema fue un contingente de 30 chinos quería sacarse 8 fotos cada uno con su bandera. luego de esperar 20 minutos les pregunte amablemente si me podía sacar una foto con mi bandera.


Dakar

Continuamos hasta cercanías del volcán Thunupa, en este punto, además de la vista pudimos almorzar carne con quínoa que habíamos traído en la camioneta y pude apreciar por primera vez los reflejos del salar. Algo común en otra época del año, pero en septiembre solo se pueden encontrar en pocos lugares.


Algunos reflejos al pie del volcán

La siguiente parada es la isla del pescado, podría hablar mucho de esta isla rodeada de sal, pero creo que es mejor describirlo con imágenes. Una imagen vale más que mil palabras y sinceramente, el paisaje es realmente espectacular.

Hay que pagar una entrada mínima para entrar, pero vale la pena.

La isla del pescado


Cuando pensé que en este día nada más me podía sorprender, nos detuvimos en la entrada del salar a contemplar el atardecer... que decir... dejo unas imágenes.

Atardecer en el salar

El Tortuoso viaje a Sucre:

Llegamos al pueblo y luego de una ducha (por 10 bolivianos) en el hostel no me quedaba más que cenar y esperar a que salga el bus a Sucre.

Luego de comer algo se me planto en la mente la idea de que iba a llegar a Sucre a las 6 AM y seguramente la cama en el hostel no me la entregarían hasta pasado el mediodía por lo que decidí pedir ayuda a Sheila, una amiga que no conocía personalmente, pero había entablado una buena relación por Facebook.
Al comentar mi preocupación me dijo "no te hagas problema, te paso el teléfono de una amiga, tiene un bar y seguro te puede hacer un lugar en la casa por unas horas... ella siempre se acuesta tarde".
Así fue como conocí a Claudia F. Fue tan simple y mágico como comentarle mi problema y recibir la respuesta de "Te paso mi dirección, toca el timbre y te abro, podes dormir en el living hasta la hora que quieras".

Al llegar a la terminal de bus de Uyuni me lleve una sorpresa desagradable, el bus cama que había contratado no vino y en su lugar llego un semi-cama horrible, luego de preguntar varias veces y enterarme de la situación tuve que reclamar que me devuelvan la diferencia que había pagado por el bus cama y me ubiqué en el primer asiento del bus.
Fue el viaje más incómodo de mi vida, el poco espacio, lo incomodo del asiento, el cansancio y mi compañero de viaje que parecía que estaba aleteando mientras dormía... conclusión, no pegue un ojo en las casi 7 horas del viaje a sucre.

Una vez en la terminal de sucre me tome un taxi hasta la casa de Claudia F y luego de un par de timbrazos me abrió la puerta.
"Hola Diego!! acá tienes unos "dormis"... dormí hasta la hora que quieras, cuando quieras ir al hostel abrís la puerta y te vas, un gusto en conocerte! ¡te espero por el bar una de estas noches!"
Ese fue el momento donde comencé a conocer la hospitalidad del pueblo boliviano.

5 horas después me desperté, acomodé lo que había desacomodado y emprendí la caminata al Hostel Kultur Belin, el "Party Hostel" que había reservado.

Sucre, la ciudad blanca:

Luego de acomodarme en el hostal y charlar unas palabras con mis compañeros de habitación (Una chica iraní y un chico alemán) salí a caminar.
Lo primero que encontré fue un museo en donde se exponían mascaras de festividades bolivianas con entrada libre y gratuita. Muy lindo e interesante.


Mascaras

Cerca del mediodía me acerqué al mercado de Sucre y almorcé junto a locales. Me decidí por una de las primeras mesas y un "mondongo". Ahí el plato consta de carne de cerdo en salsa con maíz blanco, nada que ver al mondongo argentino y por supuesto... muy diferente al español (solo para entendidos) para tomar acepté la sugerencia de la mesera y me decidí por una limonada fresca.




Almorzando en el mercado

Con la panza llena seguí recorriendo la ciudad, incluido el parque Simón Bolívar donde, entre otras cosas, se encuentra la torre Eiffel más fea del mundo.




Algo de Sucre. Torre Eiffel incluida

Saliendo del parque me tome un bus local hasta el Palacio de la glorieta, no tiene nada muy interesante, solo es una mansión vieja, la verdad, no lo recomiendo, sobre todo que hay una hora de viaje mínimo hasta ahí. Mala mía no haber investigado un poco de la historia del lugar. Acá van algunas fotos.



 Palacio de la glorieta

De vuelta a la ciudad, ese día también conocí la Casa de la moneda en donde se expone entre otras cosas, la primera bandera argentina que hizo Belgrano, blanca, celeste y blanca, así como el sable que San Martín entrego a Juana Azurduy.

Es una visita guiada muy linda con un gran pantallazo de la historia de Bolivia y su cercanía con el pueblo argentino.


 Argentina presente en la casa de la moneda en Sucre

Esa noche pase a saludar a Claudia a su bar y cene en el mismo hostel... Era noche de pastas italianas libres por algunos pesos bolivianos.

Prehistoria y pérdida de memoria:

El segundo y último día en sucre amaneció nublado, fui a conocer el cementerio... lindo, pero no deja de ser un cementerio para luego tomar un bus local hasta el parque cretácico, mismo bus que me dejo en el palacio de la glorieta, pero para el lado contrario.

El parque cretácico consta en una exposición de representaciones de dinosaurios en tamaño real y una pared gigantesca en donde se pueden ver miles de huellas de dinosaurios.
Resulta que no era que los dinosaurios podían caminar en vertical, si no que esa pared, antiguamente era el lecho de un río y con el pliegue de las placas tectónicas quedo vertical.
Lamentablemente no las pude ver de cerca dado que la última caminata a las huellas salió una hora antes de que llegué al parque.


 
Huellas y dinosaurios

De vuelta a la ciudad fui a conocer la calle de los huesos, el mirador y luego de una ducha fui a cenar a Café Fortín un lomo de llama muy recomendable con una copa de Aranjuez. Como postre, un helado de Tumbo en la plaza central en donde también me encontré un recital de bandas “under” donde abundaban los covers de “La Renga” y “Soda Stereo”.

 La calle de los huesos

Hermosa Sucre desde el mirador

Esa noche fue rara...me habían dicho que los viernes en Kultur Belin había fiestas muy divertidas y debía averiguarlo.

Voy a tratar de describir esa noche en bullets.
  • Diego en la fiesta de kulturBelin tomando Chufly.
  • Diego caminando por Sucre
  • Diego en el bar de Claudia F tomando cerveza y escuchando un grupo de percusión en vivo.
  • Diego de nuevo en el hostel tomando más Chufly.
  • Escena perdida.
  • Diego Bailando con gente de otras partes del mundo.
  • Escena perdida.
  • Diego Negociando un taxi a un boliche llamado..."Misterio, Mistic, o algo así"
  • Escena perdida.
  • Diego, una japonesa, 2 australianas, 2 alemanes y 1 ruso en un taxi yendo a algún lado.
  • Escena Perdida.
  • Diego y el resto del mundo bailando en el boliche.
  • Escena perdida.
  • Diego durmiendo en el hostel.


NOTA DEL SOMMELIER: Chulfy es el trago típico de Bolivia a base de Singari, Ginger Ale y Lima. El Singari es un destilado de vino similar al Pisco chileno en método de elaboración y descriptores.


De qué me quede con ganas:
En Uyuni con la excursión de 3 días, si me fascinó la excursión de 1 día, la de 3 debe ser inolvidable. Recomiendo, si tenes tiempo, que lo hagas.
También me quede con ganas de ver los famosos reflejos del salar en donde el cielo hace espejo con el agua acumulada en el suelo. Pero para eso, tenes que viajar en pleno verano, cuando el salar está cubierto de una capa de agua.
En Sucre me falto conocer las huellas de dinosaurios de cerca, no me quita el sueño, pero de haber llegado antes del mediodía lo podría haber hecho.

Si empezaste por esta entrada, por favor lee:
http://elmundoendias.blogspot.com.ar/2016/08/introduccion-como-viajocomo-escribo.html

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